viernes, 25 de noviembre de 2011

Llegada de los caracoles....


GENTE CARACOL nace en Santiago de Cali, el 17 de Enero del 2011, con la llegada a nuestra casa de 22 caracoles Hélix aspersa máxima, traídos por el señor Víctor Giraldo, provenientes de un predio proveedor del Cauca, por recomendación del señor Javier Zambrano, Presidente de la Asociación Colombiana de Helicicultores, ASOCOHELIX, con quien ya habíamos tenido acercamiento vía telefónica y le había expresado mi interés personal de observar el comportamiento de unos pocos caracoles.
Recibimos muy emocionados los caracoles, el señor Víctor nos dijo que tenían aproximadamente 5 meses de edad, que estaban despiertos de la hibernación inducida desde dos días antes y listos para la primera copula.
Venían en una caja plástica como en la que venden los tomates sherry, observamos que muchos de ellos tenían la concha  roñosa  y algunos otros fracturada, se fotografiaron y pesaron, teniendo un peso promedio de 19.4 gr. Preparamos una solución de ajo y ají,  con una concentración de 15 dientes de ajo machacados + 2 ajíes picantes machacados en 2 Litros de agua hervida previamente para esterilizarla, ya a temperatura ambiente procedimos a bañar los caracoles por aspersión, con la misma solución se roció la cama interna y externamente. Se deja la caja plástica  puesta dentro de la cama para que los caracoles salgan solos a su nuevo hábitat y proceder a observarlos.
Decidimos sembrar en cada caja una cobertura diferente para la tierra, para saber cuál es la preferida por los caracoles, el resto de las plantas eran las mismas sembradas en igual posición. Para la cobertura escogimos maní forrajero, lotito y trébol. En el centro de cada cama se les dejo un espacio abierto para colocarles un comedero a nivel del suelo y una bandeja con agua, para que bebieran, dejamos la caja plástica donde venían  los caracoles en el centro de la cama, al sentir la frescura del ambiente los caracoles empezaron a salir de la caja lentamente haciendo un reconocimiento del espacio, solo dos encontraron el alimento rápidamente, los otros buscaron refugio dentro de las plantas. Se les  dejó avena molida y pepino en rodajas delgadas de aproximadamente 8 gr cada una, a la media noche, todos tenían actividad plena, reconociendo el terreno y en búsqueda del agua, comieron la avena y el pepino sin problema, al día siguiente temprano en la mañana (6:00 am) cuando fuimos a bañarlos y a limpiar la cama, encontramos a la mayoría activos, los bañamos por aspersión con agua limpia fresca, se levanto el poco alimento que no consumieron, no encontramos muertos, no hubo fugas,  en la tarde, cuando el día empezó a calentar, observamos que algunos buscaban agua y otros lugares frescos donde estivarse, a pleno medio día decidimos mojar la cama nuevamente para refrescarles un poco el ambiente, muy temerosos de que este cambio de clima fuera a afectarlos, pero aun así se refugiaron en los rincones, prefiriendo el rincón derecho para dormir en las plantas, ya a media tarde  la  temperatura era de 34°C y algunos comenzaron a activarse sin necesidad de aspersión, a las 6.20 pm con una T° de 26°C los activamos nuevamente con agua fresca por aspersión y se les coloco lechuga, repollo, avena molida para que comieran. Conociendo la necesidad de calcio en su alimentación les colocamos una piedra de calcio de las que se usan para los pájaros en sus jaulas. Durante los siguientes tres días los mojábamos de tres a cuatro veces al día, porque hicieron  días muy calientes, comenzaron a interactuar entre ellos, reconociéndose, se levantaban sobre la parte trasera de su pie y colocaron su cuerpo de frente y pegado al del otro caracol, mientras entrelazaban sus tentáculos oculares y sus barbas táctiles intercambiando baba, para así reconocerse.
El manejo diario cambia a activarlos solamente dos veces al día, una temprano en la mañana y la otra cuando comienza la tarde para aprovechar así el cambio natural del clima. Comenzamos a observar comportamientos diferentes muy marcados por ejemplo en el momento de comer hay dos caracoles que comen acostados sobre el lateral de su pie y hacen toda clase de movimientos con la boca, se ganaron el sobrenombre de “Zánganos”, mientras que los otros se acercaron a la comida y comieron muy ordenados, hicimos la comparación con el ganado vacuno cuando se acercan a sus comederos, sus gustos por la comida son selectivos por ejemplo a algunos les gusta la zanahoria, a otros no, en cuanto a preferencia por el forraje de la tierra, podemos decir que se reúnen mas donde hay maní forrajero, pero pensamos que es porque las hojas se levantan del piso, permitiendo así que ellos se queden cerca a la tierra bajo sus hojas aprovechando la humedad retenida en la tierra y la sombra del maní, mas adelante nos daremos cuenta que era un beneficio de doble filo.
Casi a la semana de haber llegado, suceden dos acontecimientos que nos dejan con sentimientos encontrados, el primero que genero mucha preocupación y culpa,  fue el hecho de que un caracol caminando por el borde de la poli sombra, se soltara y cayera al piso, fracturándose la concha casi por completo, no quisimos sacrificarlo, queríamos observar la capacidad de regeneración de su concha, porque era poco lo que habíamos observado acerca de este “mito”, en la finca, caracol que se fracturaba, caracol que terminaba en el congelador. Lo levantamos, lo pusimos cerca del dormidero de PVC, y nos sentamos a esperar observando cual sería su comportamiento inmediatamente después de este aparatoso accidente, sentimos mucha tranquilidad cuando, después de un corto momento en que el caracol se sintió seguro, saco su cabeza de la poca concha que le quedaba  observo a su alrededor y con mucha delicadeza y esfuerzo comenzó a desplazarse para subirse al dormidero, allí se estivo y permaneció durante tres días completamente inactivo, quietud que se le respeto, procurando no humedecerlo, al cuarto día de su accidente durante el baño de la mañana, ante nuestras miradas atónitas el caracol salió muy campante de su concha, ya regenerada casi por completo a beber el agua que caía de la aspersión, desplazándose aun con dificultad a comer. Este animal al escribir esta experiencia aun se encuentra vivo y es uno de los mejores reproductores que tenemos en Gente caracol, su concha presenta marcas, pero es un animal fuerte y hermoso.
El segundo acontecimiento fue encontrarnos con una pareja de caracoles copulando, habíamos esperado mucho este momento, porque queríamos ver cuáles eran sus hábitos de cortejo, pero seria para otra vez, en ese momento solo quedaba maravillarnos ante tanta belleza y esperar a ver qué sucedía, marcamos ambos caracoles con esmalte de uñas amarillo, un punto sobre sus conchas, para llevar un control de su sistema de reproducción y así como los encontramos copulando, un rato después encontramos uno estivado sobre una hoja y el otro comiendo, de esta primera copula solo podemos decir que fue fantástica.
A partir de ese momento empezamos a encontrarnos constantes copulas, en cinco días encontramos tres parejas más copulando aparte de la primera, igual las marcamos con el punto amarillo de copula, pero la mayor sorpresa de esa semana fue que al tercer día de la primera copula, uno de los participantes estaba enterrado, ya habíamos tenido entierros pero de caracoles no marcados y pensábamos que de pronto habían copulado en su predio de origen, pero fueron entierros falsos y después de varios meses de observación de su comportamiento y del comportamiento de otras especies de caracol, llegamos a la conclusión que se entierran en los días más calurosos y secos buscando la humedad de la tierra. Pero este caracol enterrado estaba marcado, eran las primeras horas de la mañana cuando lo descubrimos y marcamos la concha con esmalte de uñas plateado, al lado del punto amarillo para mostrar que ya había puesto huevos, en la activación de la tarde, el caracol seguía enterrado, llevaba  allí 13 horas enterrada, verificadas, la actividad del grupo sigue siendo la misma, ya han escogidos espacios como predilectos, les gusto mucho el arbolito de papaya de 50 cm, poco se comen sus hojas, pero les gusta mucho estivarse en ellas, hasta que el peso las desgaja, el dormidero de PVC les gusta, se estivan debajo de él y por sus agujeros les entra el agua a la hora del baño.
En esos primeros días y aun hoy, estos animales nos asombran con sus características inigualables y tan desconocidas para todos, pero en esta ocasión la causa de nuestro asombro fue encontrar al caracol con punto amarillo y punto plateado copulando nuevamente solo a tres días de haber desovado, a este caracol le pusimos una nueva marca con esmalte de uñas rojas, mientras que este caracol andaba muy orgulloso con sus tres puntos en la concha siendo el más precoz del grupo, los demás no se quedaban atrás tratando de alcanzar a su amigo, entre estos un caracol que muchas veces dimos por fugado y luego aparecía en el predio sin mas ni mas para simplemente volverse a desaparecer, nunca encontramos donde se escondía, pero sabíamos que no era fuera de la cama, por que no habían marcas de baba, los demás estaban ocupados, comiendo, durmiendo, copulando y poniendo sus huevos. Interesante que el caracol marcado con el punto rojo en su segunda copula actuó de macho,  la que puso fue su pareja.
Cumpliendo un mes de haber llegado y haber observado, que aunque el sitio les gustaba mucho, era demasiado largo para tan pocos caracoles, comportándose de manera solitaria, aunque compartían los espacios no había formación de colonias, sentíamos que el viento en el espacio secaba demasiado el ambiente y esto hacia que los que se encontraban sobre los bordes de la poli sombra, pasaran muchos tiempo estivados y no bajaran a alimentarse, En esta cama, se presento una sola muerte, el caracol se quedo rígido dentro de su concha, se investigo llegando a la conclusión de que había sido picado por algún insecto, ya que la evaluación del cuerpo y el examen de  los caracoles vivos no nos revelo ninguna otra causa.
El 15 de febrero decidimos trasladarlos a la segunda cama, que  fue planeada  basándonos en todas estas observaciones.


En la Próxima Les cuento que paso en la segunda cama...
K.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Por que Caracoles?


¿Por qué Caracoles?

Hasta hace dos años era poco mi conocimiento acerca de los caracoles, no llegaba mas allá de saber que eran moluscos, aunque muchas veces había comido caracol de mar, en diferentes preparaciones… exquisitos por cierto, nunca me hubiera imaginado comiendo caracol de tierra, aunque he sido muy abierta hacia las alternativas gastronómicas. Para  comenzar a contar acerca de mi experiencia con los caracoles, creo conveniente dejar claros algunos antecedentes de mi vida que considero importantes para poder comprender por qué la decisión de profundizar en esta investigación.
Por cosas de la vida vivimos en el Km 30. Vía al mar, donde conocimos a un grupo de personas que estaban trabajando en la elaboración de un Zoocriadero helicícola, por nuestra facilidad en el manejo de materiales para soluciones en planes de contingencia, terminamos trabajando con ellos… de esto no puedo hablar mucho por aquello del tema de la confidencialidad, solo puedo decir que ahí estuvimos durante seis meses conociendo un poco del mundo del hélix Aspersa muller
No siendo mi estado de salud el mejor, debido a mi SFC (síndrome de fatiga crónica) y fibromialgia diagnosticadas 8 años atrás, teníamos temor de que el trabajo en el campo acentuara mis crisis, espacios de tiempo donde realmente no puedo levantarme de la cama, el nivel de agotamiento y de dolor es demasiado fuerte y llega a minar mi espíritu, cuando se dio el diagnostico, mi vida cambio aun mas que lo que ya había cambiado debido al dolor, la angustia y la incertidumbre, no solo a nivel físico y personal sino también a nivel familiar y social. Al principio, el no tener respuesta a todas las sensaciones y síntomas que presentaba, la incredulidad de los médicos y personas a mi alrededor hacia mi estado, la perdida de facultades son cosas que me fueron agotando poco a poco hasta  sumirme en una profunda depresión y todo se convirtió en un gran ciclo vicioso en el cual mi vida giraba en torno de la cama y los médicos, tenía 30 años y me sentía como si hubiera vivido el doble, esa es la mejor explicación que podía dar a mis sensaciones.
Cuando por fin se conoció el diagnostico y el médico que lo confirmo cree y conoce un poco del tema, comenzamos un tratamiento con medicamentos y otra serie de exámenes que descubrieron que mi terrible dolor de espalda es un osteoma en el ala anterior de S3, con neo formaciones en la cadera y esta fue la explicación para muchos de las alteraciones en los exámenes. Se solicito biopsia, pero ningún médico quiso hacerla aludiendo que el acceso era muy difícil y con muchos riegos, al recibir esta respuesta el ortopeda que solicito la biopsia se quedo sin herramientas y hasta allí llego el estudio, siendo un paciente tratado con, arcalion, amitriptilina, fluoxetina, para la fibromialgia, Tramadol en gotas, medicamento al cual soy intolerante, ibuprofeno, metocarbamol, y otra serie de medicamentos para el dolor, que por cierto me hizo reconocer partes de mi cuerpo en las que nunca había pensado. En ese tiempo el arcalion no lo cubría, no sé si ahora lo haga, el sistema de salud, un medicamento más bien costoso, que me proporcionaba alivio del cansancio extremo momentáneamente.
Cuando me sentí completamente inmersa y hundida en un mundo de preguntas sin respuestas, decidí empezar a investigar por mi cuenta, tímidamente, aprovechando que tengo conocimientos básicos médicos, por ocho semestres que hice en mi juventud, en mi casa desde el computador, porque ya solo el hecho de desplazarme en ella era difícil, mucho menos podía pensar en salir. Al principio encontré muy poca información en la web, pero encontré que yo no era la única persona sintiéndome así y que apenas estaba empezando a difundirse información acerca de estos síndromes. Mi familia a jugado un papel primordial dentro de todo este proceso, siempre apoyándome desde, donde y cuando podían, sintiéndose impotentes ante lo que ocurría, sin saber que hacer y con muchas ganas de ayudar, a veces incrédulos, porque es más fácil negar la realidad que no tiene explicación, a aceptarla, cuando empecé a compartir con ellos la información encontrada fue de gran ayuda porque todos pudimos entender el proceso, M, compañero de investigación, enfermero, amigo, padre, esposo, se hizo cargo de todas las labores físicas necesarias para que las cosas pudieran seguir su curso normal, incentivándome y apoyándome constantemente, sin dejarse vencer por la tristeza que le veía en sus ojos al cargarme, siempre con una sonrisa, la misma que me dedicaba cuando salíamos a montar bicicleta por los caminos de Capurganá dos años antes.
Empecé a leer información, me inscribí en grupos, encontré manuales de ayuda, ejercicios, formas de mejorar la calidad de vida, pero siempre encontraba la pared donde decía que era irreversible, cosa que aun en este momento, que mi salud es mucho mejor, me preocupa muchísimo, porque la pérdida de memoria “selectiva”, como la llamo yo y los espacios mentales en blanco, son algo a lo que no logro acostumbrarme, leí muchos casos, todos muy tristes y siempre estaba pensando que debía haber algún tipo de terapia de ayuda para personas como nosotros que además de la parte física debíamos padecer la incredulidad de la sociedad, nunca imagine que en esa finca, con los caracoles iba a encontrar el comienzo de una nueva vida, podría verlo como una segunda oportunidad, porque aunque al momento de escribir este, no estoy curada, si puedo decir que llevo una vida casi normal, que han desaparecido casi por completo las crisis incapacitantes, que me recupero en mucho menos tiempo después de un cansancio agotador, que logro conciliar el sueño sin necesidad de medicamentos, no tomo ningún medicamento de prescripción y es raro que me tome un acetaminofen para el dolor.
Cuando vi los caracoles por primera vez, sentí una afinidad muy especial, siempre me han encantado los animales, podría decir que la mayoría de ellos, pero nunca había tenido la oportunidad de ver un caracol de tierra tan cerca, me pareció un animal  fantástico, es la única palabra que encuentro para definirlo, parece  un animal de un mundo mágico, cuando empezamos a manipularlos y por primera vez tuve la oportunidad de estar en un espacio cerrado con muchos de ellos, pensé que ya habían pasado cuatro meses de una exigencia física muy dura y no había presentado ninguna crisis, me emocione muchísimo, por supuesto quería conocer la causa, pero no tenia como hacer un control, todo lo que estaba a mi alrededor era un ambiente nuevo, estábamos en un clima frio, en el campo, alimentación muy natural, lo más importante y  extraño, Caracoles, mientras pensaba esto escuche el momento del despertar de no menos de veinte mil caracoles, en una cacofonía hermosa, comunicándose entre sí y dirigiéndose a su alimento, comencé a observar su comportamiento, sintiendo tantas sensaciones dentro de mí, que no sé cómo definirlas, ni explicarlas, pero que más adelante se aclararan, cuando hablemos de los protagonistas de la investigación.
Terminando nuestro trabajo, volvimos a Cali, con mucho interés en seguir trabajando en el tema, aunque aun era muy poca información la que teníamos acerca del caracol, porque en el medio helicicultor hay tanta confidencialidad y egoísmo que nadie comparte nada, pienso que  por esta razón no se dan cuenta de muchas cosas en las que están equivocados. Comenzamos a buscar informar acerca de la helicicultura y se encontró mucha, siendo toda muy similar y muchas de las cosas que leíamos no encajaban con lo que nosotros vimos y vivimos con los caracoles en la finca, así que decidimos empezar con una pequeña investigación privada, con pocos animales de control, con la intención de observarlos y aplicar en ellos ciertas ideas que teníamos basados en la información que habíamos acumulado y lo que habíamos aprendido.
En otra entrada les contare que paso cuando los caracoles a nuestra casa....

K.